domingo, 16 de noviembre de 2008
Despedida
lunes, 10 de noviembre de 2008
Semana #19
Llego a casa tarde, cansado, subiendo la cuesta veo delante una silueta con una maleta. Se detiene frente a mi puerta. Me detengo y observo su llamada. En mi bolsillo toco las llaves pensando en sacarlas espectacularmente. No lo hago, él se gira confuso y me mira algo extrañado. Yo le nombro, le abrazo. Está más flaco. Se queda mirando mi abrigo: “parece que vienes de Nuevos Ministerios”. Sin darle importancia resumo “hay cosas que han cambiado”. La casa está fría y huele a asepsia. Mi hermano entra en su habitación, un poco más diáfana, menos revuelta. Ha traído los tambores, su alimento sonoro. Yo me desembarazo de todos los objetos que uno carga en el día a día, apago el teléfono y lio un cigarro. Charlamos, afloran las matemáticas en nuestras vidas. Suena el maldito teléfono (varias veces). No hay modo, el mundo exterior ruge.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Semana #18
Acabo de terminar un curso on-line al filo de la campana. Con él he retomado ese viejo placer de intentar retener todo lo posible de un texto, el nerviosismo antes de examinarme, la sensación en la boca del estómago a la hora de elegir una y no otra de las respuestas y obviamente, en este caso la satisfacción ha sido instantánea al aprobar. Las esperas y viajes por los pasillos de la facultad en busca de las calificaciones parece que son de otro tiempo. Hoy mandan www y 666 - - - - - - Y es que hemos avanzado más de un mundo: máquinas de escribir, máquinas de comunicar, máquinas de pensar, sentimientos maquinarios que no aparecen ni en los diccionarios. Reglamentos, convenios, disposiciones para todo: escríbase esta píldora en diez líneas y léase en diez inhalaciones.
domingo, 19 de octubre de 2008
Semana #17
Me doy un garbeo por las afueras de mi ser, veo hombres que conducen raudos y derrapantes coches, seguidos de fregonetas con sirenas azules. Los altavoces del mundo claman “Se ha declarado la crisis mundial, han robado los bancos de la felicidad”. Suena un gran estruendo, los coches se han chocado, los billetes verdes y la gasolina avivan el espectacular fuego. Suenan más sirenas; parece que no habrá supervivientes. El presidente escupe su discurso en la red: “La situación es alarmante: deberemos adoptar dolorosas medidas”. El vigilante informa que se prepara un atentado. La viuda gime ante el impulso de la verga del fontanero. La calle grita vendetta, el lujo se vuelve dañino. Los niños comen piedras previendo lo que vendrá. La tormenta se agita. Y el lumpen disfruta del caos organizado.
lunes, 13 de octubre de 2008
Semana #16
Vengo del otro lado del espejo. Allí era completo y realizado subjetivamente. Aquí me falta un ojo, sólo tengo dos, me sobra una pierna y la lengua no alcanza a pintar ese luminoso paisanaje interior. Deforme como estoy, sólo me quedan dos salidas: la mendicidad o la creatividad, quizás la una tiene tanto de la otra... Mientras el muro sigue sonando en derredor; y es que me cuesta tanto ponerme el mono y hacer sonreír a la guadaña. Parece que lo realmente importante es que la muerte no te pille mientras vivas, me pregunto si lo habré conseguido tan sólo un instante. En cualquier caso, la huida no es hacia atrás ni hacía delante, es a través, a través de la falsa imagen proyectada por ese pedazo deforme de metal que llamamos realidad, que en realidad nos envuelve y nos amolda identificando parecer y ser, espejándonos.
lunes, 6 de octubre de 2008
Semana #15
Píldora #26
A veces, muchas veces, me sorprendo. Me descoloca la gente, pero sobre todo los objetos. Yo no sé a quién se le ocurrió la idea de llamarlos inanimados, si son mucho más activos que nosotros, los humanos: cambian de sitio y de estado de ánimo constantemente, conversan en silencio ante nuestras muecas de incomprensión. Por más que los miro y los miro, no consigo aprehenderlos. Cada instante se me aparecen distintos, mudados, renovados. Por ejemplo ese cuadro ayer estaba tirado por el suelo y hoy cuelga flamante en el centro de la pared. Aquellos libros tampoco recuerdo haberlos visto en esa balda y ni decir del vaso lleno de liquido oscuro o del cigarro, hermano menor de otro cigarro, que reposa en el verde cenicero, ése que en mi memoria era amarillo y cuadrado. O las notas que ahora suenan en el aire. Objetos mudables que hacen mi vida real.
lunes, 29 de septiembre de 2008
Semana #14
Píldora #25
En la cocina el fuego, en el fuego una olla y en ella la comida de ¿mañana? A mi izquierda un gran yogur con sabor a polisemia y a mi derecha un derivado lácteo de nombre leche desnatada: poca leche, mucho agua y algo de tippex supongo. Y justo enfrente de mí, justo enfrente, estas tú. Mis líneas ven tus ojos clavarse en ellas. Mis tildes miran tus cejas arquearse, y mis comas se miran entre sí tratando de adivinar qué contienen entre medias. Mis puntos, tus respiros.
Mas resulta, que la entonación con la que vienes leyendo me resulta pusilánime, prueba con más sarcasmo. Distánciate como si yo no fuera esa entrega periódica a la que ya te has habituado. Distánciate como si tú no fueras ahora ese caparazón del que has dotado. De nuevo. En la cocina el fuego...
sábado, 20 de septiembre de 2008
Semana #13
Píldora #54
domingo, 14 de septiembre de 2008
Semana #12
Píldora revisited
domingo, 7 de septiembre de 2008
Semana #11
Píldora #40:
Espacio en blanco de casi una hora. Miro mi cogote y en él siento, caliente, mi propio aliento. Me apetece dormir, mas no encuentro la postura adecuada. Me quedaría quieto murmurando otra eternidad, visionando imágenes hipnagógicas, esperando la próxima generación de sofás. Me turba este sueño, me induce a pensar en extrañas configuraciones de seres junto a mí. Cuando abro los ojos, siempre estoy asustado ante la posibilidad de que en esa fracción de segundo el mundo haya colapsado. Y cada despertar es igual que el anterior, una mezcla de placer y pavor al encontrar todo cómodamente instalado en su sitio, por los años de los años. Entonces azuzo mi mente y la entretengo un rato, pasando las imágenes a un soporte más fácil de manejar. No pinto mis sueños, tan sólo los plasmo en acciones concretas (cuando no me disparan)
Píldora #32
LLego ante la puerta del dentista, no sin pavor ante mi inminente limpieza de boca. Yo sé que es un procedimiento rutinario, pero las cosas se complican en la recepción. He de rellenar tal formulario que ahora saben hasta el nombre de mi perra. Es más, firmo el consentimiento para cualquier tipo de intervención dental o no. Tras una tensa espera, una azafata me conduce al matadero, allí una bata blanca sonríe con cuarentaytantas piezas igualmente blancas, expulsa a la bata verde del lugar y echa el pestillo. Introduce una variada suerte de aparatos indoloros en mi boca que mira al cielo y finalmente cuando acaba, dice que hay que probar la eficacia de la limpieza: sube sobre mí al sillón y comienza a besarme pasando su lengua por mis dientes y muelas. Al poco concluye, este tratamiento son diez mil, si quieres uno completo serán treinta mil. Y yo ya he dado mi conformidad...
domingo, 31 de agosto de 2008
Semana #10
Píldora #44
Me queda media hora de batería, el cerebro me zumba fuerte, la orientación espacial gravita hacia el suelo a ritmo vertiginoso, los ojos apenas si pueden leer estas líneas que estoy escribiendo. No como, no duermo, casi ni defeco, sólo observo el mundo adhiriéndome a él con la insistencia de una ventosa falta de cariño. Y llevo muchas medias horas así, suspendido, aguardando el momento de la total desconexión y de la reparación. Estoy en observación, por ser mi primera vez. Cuando me desmaye, entonces y sólo entonces, me enchufarán a la red y me reconstituirán los iones, podré cantar alto cuando alguien llame, pitar cuando venga el cartero y conectarme a internet u oír música en los ratos muertos, también hacer fotos exóticas con mis 2 megapíxeles.
Juega España un nuevo partido de cuartos, yo ajeno escribo al frescor de la ventana abierta en la víspera de San Juan. No se oye ni un ruido, España no marca, quizás su rival sí, pero nadie sale a la calle a llorar. Sólo llega hasta mí el sonido lírico de aquella primavera del amor donde no reinventamos, pero si disfrutamos la comuna, nuestro propio gueto social. Nuestra manera de habitar un espacio cerrado sobre si mismo en el que la única huida era la locura. Ahora estoy sólo, la gente me retrotrae a aquel tiempo y me entristece el recuerdo del fracaso de la práctica, aplastada por la fútil teoría de la emancipación. Fracasamos sí, pero lo intentamos, nos plegamos a un orden imponiendo nuestro desorden de horarios y hábitos. Y el sonido de aquella comuna alimenta nuevos sueños, nuevos retos que vivir.
domingo, 24 de agosto de 2008
Semana #9
Píldora #17
Suena el despertador a las siete: una, dos, tres, cuatro y hasta cinco veces en una sola semana. En verano será aún peor, el terror acecha, lo hará a las seis. En la lata subterránea, te fundes con el sudor ajeno hasta que alguien te empuja fuera. Y llegas a por tu pan, bendecido en la muerte de cada día, y borras toda expresividad de tu semblante: vistes y te comportas correctamente. Ves toda esa gente junta, tan separada. Esa asfixiante atmósfera de presión cae sobre ti. Sientes los ojos clavados en tu figura y en tu pantalla. Todos aparentan hacer, todos miran lo que tú haces. El lado bueno es cuando el del cumpleaños trae pasteles y todos celebramos que lo haga, porque lo debe hacer. Somos equipos de trabajo que desayunamos, comemos y fumamos juntos; y al acabar ¡cañas!, para seguir la farsa: jóvenes, dinámicos, proactivos, felizmente estúpidos. El futuro es nuestro: ¡qué bien, otra vez reunión!
domingo, 10 de agosto de 2008
Semana #7
Píldora #47
domingo, 3 de agosto de 2008
Semana #7
NOTA: La emisión puede sufrir cortes esporádicos durante el mes de Agosto.
PILDORÓN
Cambio de rutina, por rutina he venido a una ciudad que no es la mía, donde mía significa exactamente eso: nada. Espero ante la puerta 33 a que alguien me abra la cama, en vano. Me desespero y me introduzco en territorios extraños, un editor de texto que no es el usual, un contador de segundos que explicita el costo de escribir, una llamada al móvil que anuncia una nueva llamada. Y es que he detectado que mis textos en papel se los lleva el viento, por eso me refugio en el calor maquinario del ventilador que me dicta en cada ráfaga la nueva palabra a imprimir, el nuevo giro a buscar en este casillero postal donde el absurdo se viste a si mismo para quedar completamente desnudo ante la mirada impasible de enfrente: ese espectador pulcro e inexorable que se calza la toga y golpea con el martillo la hoz que ha de segar mi yugular. No suena la música, tan sólo las teclas de los autómatas de al lado chateando con no se qué chica virtualmente distante de ser suya, donde suya significa exactamente eso: nada. La pulcritud e higiene en la escritura son la antesala de la propia escritura. El ocio, la creatividad y la pasión son la propia escritura, distendida, sin pretensiones, veraz, a veces locuaz, otras más tímida.
Impulsos eléctricos moviendo carne y hueso, poniendo en funcionamiento algo tan simplemente complejo como es este pildorón, primo veraniego del polvorón, que reclama un frappé y un chigarraki para volver a ver, para sentirse bien, para narrar hacia delante lo que necesariamente es del atrás. Siempre lo ya vivido, casi siempre lo ya pensado, pocas veces algo interesante, nunca nada radicalmente nuevo, tan sólo la simiente para que Pulgarcito sepa encontrar mañana el camino de ida. La vuelta es una falacia, ya que atrás no puede existir adelante. Siempre vamos, mas nunca volvemos, toda nuestra existencia se propaga inexorablemente adelante donde recolectamos los frutos del ayer que vamos aprendiendo lección a elección. Importante, en suma, es la propiedad de la acción, nuestra significa exactamente eso: elegida.
domingo, 27 de julio de 2008
Semana #6
Píldora #4
Píldora #21
domingo, 20 de julio de 2008
Semana #5
Píldora #36
Píldora #28
domingo, 13 de julio de 2008
Semana #4
Píldora #18
Píldora #33
domingo, 6 de julio de 2008
Semana #3
Píldora #35
Píldora #22
domingo, 29 de junio de 2008
SEMANA #2
Píldora #19
Píldora #13
domingo, 22 de junio de 2008
Semana #1
Píldora # 20
Píldora #5