domingo, 19 de octubre de 2008

Semana #17

Píldora #56

Me doy un garbeo por las afueras de mi ser, veo hombres que conducen raudos y derrapantes coches, seguidos de fregonetas con sirenas azules. Los altavoces del mundo claman “Se ha declarado la crisis mundial, han robado los bancos de la felicidad”. Suena un gran estruendo, los coches se han chocado, los billetes verdes y la gasolina avivan el espectacular fuego. Suenan más sirenas; parece que no habrá supervivientes. El presidente escupe su discurso en la red: “La situación es alarmante: deberemos adoptar dolorosas medidas”. El vigilante informa que se prepara un atentado. La viuda gime ante el impulso de la verga del fontanero. La calle grita vendetta, el lujo se vuelve dañino. Los niños comen piedras previendo lo que vendrá. La tormenta se agita. Y el lumpen disfruta del caos organizado.