lunes, 13 de octubre de 2008

Semana #16

Píldora #30

Vengo del otro lado del espejo. Allí era completo y realizado subjetivamente. Aquí me falta un ojo, sólo tengo dos, me sobra una pierna y la lengua no alcanza a pintar ese luminoso paisanaje interior. Deforme como estoy, sólo me quedan dos salidas: la mendicidad o la creatividad, quizás la una tiene tanto de la otra... Mientras el muro sigue sonando en derredor; y es que me cuesta tanto ponerme el mono y hacer sonreír a la guadaña. Parece que lo realmente importante es que la muerte no te pille mientras vivas, me pregunto si lo habré conseguido tan sólo un instante. En cualquier caso, la huida no es hacia atrás ni hacía delante, es a través, a través de la falsa imagen proyectada por ese pedazo deforme de metal que llamamos realidad, que en realidad nos envuelve y nos amolda identificando parecer y ser, espejándonos.