lunes, 6 de octubre de 2008

Semana #15


Píldora #26

A veces, muchas veces, me sorprendo. Me descoloca la gente, pero sobre todo los objetos. Yo no sé a quién se le ocurrió la idea de llamarlos inanimados, si son mucho más activos que nosotros, los humanos: cambian de sitio y de estado de ánimo constantemente, conversan en silencio ante nuestras muecas de incomprensión. Por más que los miro y los miro, no consigo aprehenderlos. Cada instante se me aparecen distintos, mudados, renovados. Por ejemplo ese cuadro ayer estaba tirado por el suelo y hoy cuelga flamante en el centro de la pared. Aquellos libros tampoco recuerdo haberlos visto en esa balda y ni decir del vaso lleno de liquido oscuro o del cigarro, hermano menor de otro cigarro, que reposa en el verde cenicero, ése que en mi memoria era amarillo y cuadrado. O las notas que ahora suenan en el aire. Objetos mudables que hacen mi vida real.

No hay comentarios: